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¿Cómo se puede mejorar la transparencia y la rendición de cuentas en la entrega de dinero por emergencias?

La pandemia generada por el virus COVID-19 ha devastado economías, sistemas sanitarios y sociedades en todo el mundo. Ante el miedo global a los colapsos de los sistemas sanitarios, la mayoría de gobiernos e instituciones se han enfocado en prevenir la dispersión del virus y mantener a la población sana por encima de todo.

Sin embargo, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), algunos de los cambios temporales que los gobiernos han hecho en procesos para proteger a poblaciones vulnerables y asegurar la entrega de servicios críticos, han puesto en riesgo dimensiones institucionales. Por ejemplo, se ha limitado la transparencia y acceso a la información, se han eliminado salvaguardas para la rendición de cuentas incluyendo violaciones de integridad, fraude y corrupción, hasta el punto que se ha restringido la libertad ciudadana.

Pero contradictoriamente, son estas libertades y dimensiones institucionales, las necesarias para prevenir problemas fiscales, y así permitir que los gobiernos ofrezcan una respuesta sostenible y eficaz ante la pandemia.

Hoy en día, los constantes re-brotes y el hecho de que el virus aún no haya sido contenido; continúa poniendo a prueba a los gobiernos e instituciones nacionales e internacionales. Esto está dando lugar a nuevas amenazas de corrupción, fraude y lavado de dinero, que son resultado de las debilidades en el sector financiero y de gobernanza actual.

En la Unión Europea (UE), las autoridades de varios países ya han alertado a las instituciones financieras de los riesgos de lavado de dinero relacionado con la pandemia. Estás autoridades advierten de los “nuevos” modelos de operación de criminales, que están aprovechando la oportunidad y quieren tomar ventaja de la crisis para generar ganancias a corto plazo.


En mayo del 2020, se identificó un aumento de crímenes relacionados con el COVID-19 que incluyen el fraude, crimen cibernauta y apropiación de fondos gubernamental o asistencia financiera internacional

En el análisis inicial de la Europol, que se une al GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional), se identifica un incremento de crimen cibernauta y fraude, pero además se destaca el aumento de fondos provenientes del comercio de productos falsificados. 

Durante estos meses, varios gobiernos y empresas de diferentes países que compraron suministros como máscaras protectoras y otros equipos han sido víctimas de estafadores. Por ejemplo, en la UE, uno de los países miembro denunció la transferencia de 6.6 millones de euros de una empresa a otra en Singapur, para comprar geles de alcohol y máscaras FFP2 y FFP3, porque los productos nunca llegaron a su destino. 

Otro caso reportado, también en la UE, fue por una empresa que intentó comprar 3.85 millones de máscaras y sus pérdidas iniciales ascendieron a €300 000. Durante los meses iniciales de la pandemia en Europa varios países miembros hicieron públicos casos de estafas de suministro similares de productos codiciados que variaban desde mascarillas, test de detección rápida, hasta máquinas de respiradores.

El Nuevo Modus Operandi de los Criminales

El fraude virtual de suministros médicos a instituciones o individuales, solicitandoles información financiera o dinero a cambio de falsos productos o servicios, ha sido un delito común a nivel global.

En abril, el FBI advirtió, que los delincuentes estaban intentando explotar la pandemia de COVID-19 a través de un esquema tentador de lavado de dinero usando mulas virtuales. Los criminales se aprovechan del desempleo y el aumento de oportunidades de trabajo desde casa para solicitar aperturas de cuentas bancarias y transferir fondos a cambio de parte del dinero.

¿Cómo operan los criminales ante esta pandemia? Algunos de los escenarios más comunes enumerados en esta advertencia por el FBI:

  • Personas que dicen ser ciudadanas de un país y estar viviendo en el extranjero que solicitan ayuda para combatir el COVID-19 y están dispuestas a recibir o mandar fondos a seres queridos. 
  • Gente que dice estar en cuarentena en el extranjero y solicitan recibir o mandar fondos para ellos mismos o seres queridos. 
  • Personas o negocios que dicen ser del sector salud que piden recibir o mandar fondos para equipo sanitario. 
  • Personas o instituciones que reclaman ser representantes o afiliados de ONGs y que piden u ofrecen fondos de su parte. 

En el informe publicado por el Grupo de Acción Financiera Internacional GAFI, en mayo de 2020, se indica que esta nueva situación levanta vulnerabilidades que se prevén irán más allá de la crisis a nivel nacional y global. En el documento se enumeran los riesgos más evidentes y comunes que los oficiales de cumplimiento e instituciones deben estar preparados para mitigar:

  • Omitir las medidas de diligencia debida al cliente (DCC)
  • El manejo corrupto de servicios financieros y activos en línea
  • La explotación de actividades de estímulo económico para ocultar y blanquear fondos
  • El retiro de fondos para su inversión en un sector financiero paralelo sin regulación donde se facilita el blanqueo de dinero
  • El manejo ilegal y usurpación de fondos procedentes de la ayuda para emergencias

La creación de nuevos negocios de alta liquidez y organización de caridad para recaudar fondos de forma fraudulenta o que promuevan el lavado de dinero. 

Estos riesgos se aumentan a medida que se disminuyen las restricciones para la respuesta a la prolongada pandemia global. Pero si además tenemos en cuenta las restricciones impuestas a la interacción cara a cara que dificultan la CDD, junto con el aumento de responsabilidad y rendición de cuentas que se desplaza cada vez más hacia los oficiales de cumplimiento; deberíamos abogar por sistemas que nos aseguren mayores niveles de precaución de transacciones. 

Lecciones Aprendidas, y Medidas a Tomar

En medio de este escenario, las entidades y gobiernos están innovando soluciones de ajustes de políticas y plataformas de tecnología, con el objetivo de aumentar la transparencia y proteger la integridad del sistema financiero.

Paralelamente se ha identificado la necesidad de fortalecer las capacidades de los oficiales de cumplimiento a través de programas de entrenamiento y educación enfocados en la mitigación de riesgos.

Además, el aumento de soporte electrónico y fortalecimiento de opciones de pago digital para transacciones tanto a nivel nacional e internacional está disminuyendo los espacios para sectores financieros paralelos. Esto está resultando en una disminución de espacios fiscales para transacciones de blanqueo de capital.

Muchas entidades ya están adaptando sus sistemas, procesos y personal para el uso de medidas basadas en la mitigación de riesgos en la debida CDD. Además de reforzar procedimientos de cumplimiento, se está fomentando la inclusión de tecnologías que provean soluciones de asistencia a medida. Por ejemplo, con los modelos avanzados de Aprendizaje Automático (Machine Learning) e Inteligencia Artificial ahora es posible predecir y prevenir el fraude, lavado de dinero, análisis de riesgo y comportamiento de clientes.

Incluso, cuando termine la crisis actual (Pandemia COVID-19), es probable que los delincuentes adapten los esquemas de fraude para explotar la situación posterior a la pandemia. Por eso, es necesario que los equipos de cumplimiento permanezcan fortalecidos en áreas de supervisión, reforma política, protocolos, coordinación y automatización. Esto ayudara a mitigar los riesgos,y promover la transparencia y rendición de cuentas resultando así en una disminución de nuevas amenazas de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo.

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